Actualmente, con el rápido desarrollo de la ciencia y la tecnología, los sistemas de equipos de ingeniería, los sistemas electrónicos, los sistemas cuánticos, los sistemas inteligentes, los sistemas de vida y los sistemas emergentes complejos se han convertido en los motores clave para impulsar el progreso social y la actualización industrial. Su confiabilidad está directamente relacionada con la seguridad nacional, la estabilidad social, el desarrollo económico y la salud, y es un indicador importante para medir la madurez tecnológica y la competitividad central de un país o industria. Por otro lado, con la creciente complejidad de los componentes del sistema y entornos de servicio cada vez más exigentes, la confiabilidad de los sistemas complejos enfrenta mayores desafíos y requisitos más altos.